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PROGRAMA DE TRANSICIÓN LABORAL
“CREANDO INDEPENDENCIA”
UNA
HERRAMIENTA EFICAZ PARA LA TRANSICIÓN LABORAL DE LAS
PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL
TODO LO QUE SE NECESITA SABER PARA LOGRAR LA INTEGRACIÓN
SOCIO LABORAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
INTELECTUAL
AUTORA: MORELIA FLORES DE BLANCO
PROGRAMA DE TRANSICIÓN LABORAL
PRIMERA ETAPA: FORMACIÓN PROFESIONAL
Fase A: Aprendizaje y consolidación de competencias
Sociales y laborales
Fase B: Evaluación y Selección
SEGUNDA ETAPA: INTERMEDIACIÓN LABORAL
Fase C: Producción-Ocupacional
Fase D: Empleo con Soporte
PRIMERA ETAPA:
FORMACIÓN PROFESIONAL
Fase A:
Aprendizaje y Consolidación de competencias socio laborales
El joven inicia su trayectoria en
el Centro de Transición Laboral CTL a la edad mínima de quince (15)
años. La Fase A está prevista para una prolongación en el tiempo
máxima de tres (3) años, dejándose abierta la posibilidad que sea
menor la estancia del joven en esta Fase, siempre de acuerdo a la
evolución que vaya presentando en la construcción de su
comportamiento como Persona que se integra a diferentes núcleos
sociales. El Programa de Transición Laboral siente, piensa y actúa
desde la firme convicción de una Educación para la Vida y a lo largo
de la Vida; eso se evidencia de manera trascendente en esta Fase, ya
que los objetivos sustanciales son:
-
Ofrecer
posibilidades adecuadas para el pleno desarrollo de
la personalidad de jóvenes con discapacidad.
-
Construir un
espacio de interacción en el cual se identifiquen
aspectos prevocacionales y se consolide la
construcción de competencias laborales.
Para impulsar el logro de los
objetivos previstos en esta Fase, el énfasis estará dirigido al
desarrollo de una serie de habilidades y destrezas que favorezcan el
aprendizaje en las siguientes áreas: Área Académica, Área Senso –
Perceptiva, Área Motora, Área Personal Social, Área Formación para
el Trabajo.
Su principal objetivo es formar a
los aprendices en diferentes oficios según sus aptitudes, desde el
proceso pedagógico “Aprender Haciendo”, el cual permite impulsar: el
aprendizaje, el desarrollo de competencias, la semi – cualificación
y la experiencia en una actividad económica estable a futuro, a la
vez de fomentar la integración social y autonomía individual. Esta
formación tiene lugar a partir del trabajo práctico en diferentes
módulos: piñatería, cocina, cerámica, manualidades, madera,
autolavado, oficina, archivo, fotocopiado, entre otros.
Complementando la importancia de esta área, encontramos la entrega
de un pequeño bono-salario a todo joven que inicia su formación para
el trabajo, como una manera de estimular y gratificar la acción.
Para el logro de este proceso se
requiere, por una parte, de un entorno familiar compenetrado con la
labor realizada por el joven en el CTL , y por otra, de un equipo
profesional interdisciplinario, llamado a crear un entorno de
comunicación fluida y vivencia profunda desde el cual el joven con
discapacidad construya e internalice que la mejor manera de obtener
satisfacción y gratificación es a través de:
-
Un aumento de
conductas adaptativas deseadas: reconocimiento y
aceptación de su condición, verbalizaciones
coherentes, disposición para el trabajo, entre
otras.
-
Reducción de la
frecuencia y la intensidad de conductas no deseadas.
Una vez que el aprendiz ha
culminado exitosamente esta fase el equipo multidisciplinario deberá
promoverlo a la fase siguiente, Fase B, Evaluación y Selección a fin
de otorgarle su certificado de culminación de la primera etapa y
pasar a la próxima etapa de Intermediación laboral directamente a la
Fase C o Fase D según corresponda, de acuerdo a lo pautado en la
Fase B.
Fase
B Evaluación y Selección General
En este momento del
proceso, cuando el aprendiz demuestra en su trabajo
niveles altos de desempeño y conductas oportunas en los
diferentes ámbitos de interacción social, el CTL
promoverá dos (2) alternativas concretas para que el
aprendiz logre su meta ideal: “Independencia laboral a
través del trabajo productivo”.
El objetivo de está
fase consiste en facilitar al aprendiz formas concretas
y realistas de disfrutar una mayor independencia y
autoestima a través del desarrollo de destrezas sociales
que contribuyan a plantearse en los jóvenes proyectos
reales, o hacer algo nuevo y placentero ganado a través
de acciones productivas y efectivas. La clave de este
proceso es atraer al aprendiz hacia objetivos deseables,
ajustados a sus potencialidades, necesidades e
intereses. El equipo multidisciplinario debe ser
totalmente congruente en los aspectos a evaluar en cada
aprendiz que haya culminado su proceso de formación
profesional. Para algunos jóvenes el desarrollo social y
ponerse a la altura de modelos puede ser lo más
importante. Para otros, tener dinero o hacer algo que
aumente la autoestima será lo trascendente. Cada
aprendiz tiene: un objetivo y un sueño totalmente
diferente, pero siempre con deseos de cristalizarlos.
SEGUNDA ETAPA:
INTERMEDIACIÓN LABORAL
Fase C:
Producción-Ocupacional
En esta fase el CTL funciona como
un lugar de trabajo, en el cual se pueden entrelazar diversas
opciones u ocupaciones, entre las cuales se pueden mencionar:
piñatería, cocina, autolavado, manualidades, elaboración de piezas
de cerámica, etc, así como establecer subcontratos con empresas de
la comunidad para suplir necesidades internas de ensamblaje.
El objetivo fundamental de esta
Fase incluye el reclutamiento de trabajadores, no ya aprendices como
hasta ahora se les había llamado en las fases A y B, a fin de
realizar trabajos específicos o tareas sencillas para personas con
discapacidad intelectual de mayor nivel de compromiso que no están
aptas para realizar trabajos de mayor complejidad y que requieren
supervisión, o también para aquellos trabajadores que están en
transición a la espera de algunas de las alternativas de trabajo que
ofrece la fase D, o por último para aquellas personas con
discapacidad que por razones muy particulares, como puede ser
aprehensión de la familia o de ellos mismos a exponerse a los
riesgos que impone un trabajo competitivo prefieren la seguridad que
ofrece el CTL.
Los trabajadores en tránsito que
demuestren haber superado los requerimientos exigidos en esta Fase,
en cuanto a competencias socio laborales, se encontrarán en
condiciones para optar a diversas alternativas ocupacionales o
competitivas ofrecidas en la próxima fase “D”.
Fase D:
Empleo con Soporte
La Fase D representa
el momento más importante a realizarse en la vida de una
persona con necesidades especiales. Ésta implica la
preparación del aprendiz para el primer empleo y
facilitar su capacidad de adaptación al nuevo ambiente
laboral y social. De igual manera en esta fase se
consolidan todos los esfuerzos realizados en las fases
anteriores por parte de: la familia, la comunidad
empresarial, y el equipo multidisciplinar del Centro de
Transición Laboral. Pero, por sobre todo y de manera
especial, se ven recompensados con una oportunidad de
mayor apertura social, el empeño, tesón y valor
realizado por aquel individuo quien superó todos los
pronósticos negativos generados en nuestra sociedad y
demuestra estar listo para encarar al mundo laboral
competitivo y demostrar que, a pesar de sus diferencias
individuales, éstas no interferirán en su capacidad y
derecho de ejercer un trabajo, para el cual se ha
preparado, donde sus autodeficiencias se transforman en
autosuficiencias, y se construye como una persona útil y
productiva para la sociedad, logrando así uno de los
fines último de ésta.
Una vez cumplidos los
parámetros que sustentan la Fase D, el potencial
desarrollado es orientado hacia las diferentes
alternativas laborales, siempre desde la consideración
de los intereses de los jóvenes con discapacidad y la
canalización más oportuna de éstos.
El entrenamiento
laboral de la persona con discapacidad en su lugar de
trabajo, se realiza a través del entrenador laboral,
cuyas funciones están dirigidas al conocimiento eficaz
de la actividad a ser desempeñada por el futuro
trabajador, el diseño del análisis de tarea (Registro de
tareas laborales a desempeñar) y análisis conductual
(registro de conductas laborales) a ser usados como
herramientas de entrenamiento para el futuro trabajador,
la enseñanza gradual de las conductas y tareas a ser
realizadas en sitio y la reducción del apoyo en forma
gradual hasta saberlo listo para la ejecución de las
labores a desempeñar para dar paso finalmente a la
contratación en la empresa por parte del Coordinador
laboral El entrenador laboral debe tener una actuación
impecable en la empresa pues será el patrón de
referencia para el trabajador especial y para los
compañeros de trabajo y supervisores de la empresa
contratante. Paralelamente al entrenamiento laboral del
trabajador con discapacidad, será trascendental la tarea
de sensibilizar al
personal de las empresas que se suman al Programa de
Transición Laboral “Creando Independencia”. Para ello se
diseña y ejecuta un Programa de Inducción Empresarial,
que es presentado por el Coordinador de Integración
Laboral.
Es importante acotar
que la Fase D es equivalente a una Agencia de
Colocación, y su principal objetivo será la inserción el
seguimiento laboral de los jóvenes y adultos con
discapacidad, además de la asesoría a la empresa. |